Las empresas que desean operar algún servicio de telecomunicaciones en una región, ya sea telefonía, televisión por cable o cualquier otra prestación, requieren dotarse de una red de fibra óptica que les permita llevar sus servicios a la mayor extensión posible de la zona. Cuando en los años noventa se inició la extensión de estas redes en el área de Barcelona, las operadoras de telecomunicaciones fijaron sus ojos en los túneles ferroviarios y en el alcantarillado de la ciudad, pues la instalación de la red de fibra por estos elementos requería mucho menos gasto que abrir canalizaciones por las calles.
Extender fibra por los túneles ferroviarios permite a las operadoras montar una red primaría rápidamente, a partir de la cual por estaciones o pozos de ventilación poder dar conexión a una gran extensión de la ciudad.
De esta manera alrededor de muchas rejas de ventilación de las redes ferroviarias de Barcelona vemos las típicas tapas de fundición cuadradas de operadores de telecomunicaciones.
Figura 2. Interior del recinto vertical de un pozo de ventilación que conecta el túnel con la reja exterior. Se observan multitud de fibras que salen del túnel y suben buscando el exterior.De esta manera las compañías ferroviarias, disponen de una nueva fuente de ingresos alternativa a la tradicional, pues la información también paga billete para ser transportada por los túneles. Normalmente las operadoras de telecomunicaciones pagan una especie de alquiler por colocar sus fibras en los hastiales. Pero existen explotadores ferroviarios que han montado sus propias fibras y mediante el pago de un canon permiten hacer circular información por ellas.


















